Limits on cargo transport across the Rhine River are maintained despite rains.

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/Agencia Reuters

Las precipitaciones han elevado el caudal del río Rin en Alemania, permitiendo que las naves aumenten su volumen de transporte de carga tras una semana de complicaciones por el bajo nivel de la vía fluvial. No obstante, los operadores de materias primas señalaron que todavía no es posible transitar a plena capacidad.

La sequía registrada en abril y principios de mayo redujo la profundidad del cauce, obligando a muchos buques a operar a medio rendimiento o incluso menos.

La escasez de calado obliga a los operadores a imponer recargos en las tarifas de flete para compensar que los buques no naveguen a plena capacidad, lo que eleva los costos para los propietarios de la carga.

Asimismo, lo planteado requiere que las mercancías se distribuyan entre varias naves que viajan con carga parcial, lo que incrementa aún más los gastos logísticos.

Las precipitaciones de los últimos días han elevado los niveles de agua, permitiendo que los navíos operen, por lo general, a una capacidad de entre el 60% y el 70%, según informaron los operadores.

El bajo calado continúa dificultando el transporte en algunos tramos del norte, especialmente en las zonas de Duisburgo y Colonia, así como en el punto crítico de Kaub.

No obstante, se espera que en Kaub la profundidad recupere niveles que permitan cargas completas a principios de la próxima semana, a medida que el agua de las recientes lluvias drene hacia el cauce.

El Rin es una ruta fluvial estratégica para el transporte de materias primas como granos, minerales, menas, productos químicos, carbón y derivados del petróleo, incluido el combustible para calefacción.

Las empresas alemanas ya enfrentaron cuellos de botella en el suministro y problemas de producción en el verano de 2022, cuando una sequía extrema provocó niveles de agua inusualmente bajos en el río.