Afirman que Donald Trump y Xi Jinping acordaron que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto

0
4

/Agencia Reuters

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, discutió la guerra con Irán con el mandatario de China, Xi Jinping, en Pekín. Ambos líderes habrían acordado que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y que Teherán nunca debe obtener armas nucleares, según dio cuenta a Reuters un funcionario de la Casa Blanca.

En una entrevista con CNBC en Pekín, el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, dijo creer que el gigante asiático “hará lo que pueda” para ayudar a abrir la vía marítima, lo cual, según afirmó, es “algo que les interesa mucho”.

Sin embargo, la diplomacia para poner fin a la guerra ha estado en pausa desde la semana pasada, cuando Irán y los EE.UU. rechazaron mutuamente sus propuestas más recientes, manteniéndose firmes en exigencias iniciales que cada parte considera como “líneas rojas”.

Irán ha cerrado en gran medida el estrecho de Ormuz a buques que no sean los suyos desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su campaña de bombardeos hace dos meses y medio, lo que ha provocado la mayor interrupción de la historia en el suministro energético mundial.

La nación norteamericana pausó los bombardeos el mes pasado, pero añadió un bloqueo naval a los puertos de Irán.

En el incidente más reciente en la ruta comercial, un carguero indio -que transportaba ganado desde África hacia los Emiratos Árabes Unidos (EAU)- fue hundido el jueves 14 de mayo en aguas frente a la costa de Omán.

India condenó el ataque y afirmó que los 14 miembros de la tripulación fueron rescatados por la guardia costera omaní. Vanguard, una firma británica de asesoría en seguridad marítima, señaló que la nave fue alcanzado por un misil o un dron que provocó una explosión.

Por otra parte, la agencia de seguridad marítima británica UKMTO informó el jueves 14 que “personal no autorizado” había abordado un barco anclado frente a la costa del Puerto de Fujairah, en los EAU, y lo estaba dirigiendo hacia Irán.

La seguridad en esa zona es particularmente sensible, ya que Fujairah es el único recinto portuario petrolero de los EAU situado al otro lado del estrecho, lo que permite que algunas exportaciones lleguen a los mercados sin pasar por él.

Irán incluyó esa parte de la costa en un mapa ampliado que publicó la semana pasada sobre las aguas que reclama bajo su control.

Aun así, la República Islámica parece estar cerrando más acuerdos con diversos países para permitir que algunos navíos atraviesen el estrecho, siempre que acepten los términos de Teherán.

Un petrolero japonés cruzó el miércoles 13 de mayo, después de que la primera ministra de Japón anunciara que había solicitado ayuda al presidente iraní.

Un enorme petrolero chino también cruzó el miércoles 13, y la agencia de noticias iraní Fars informó el jueves 14 que se había alcanzado un acuerdo para permitir el paso de algunas naves chinas.

La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que 30 buques han cruzado el estrecho desde la noche del miércoles 13.

Una cifra que aún está muy por debajo de los aproximadamente 140 que solían cruzar diariamente antes de la guerra, pero que representa un aumento sustancial de confirmarse.

El portavoz del Poder Judicial de Irán, Asghar Jahangir, declaró el jueves 14 que la incautación de “petroleros estadounidenses” que violan las regulaciones iraníes se está llevando a cabo bajo el amparo del derecho nacional e internacional.

Poco progreso en las conversaciones

Tras bombardear intensamente a Irán durante seis semanas, Estados Unidos e Israel pausaron su campaña hace más de un mes para dar cabida a lo que Trump calificó como prometedoras conversaciones de paz.

Sin embargo, tras una única ronda de negociaciones en Pakistán el mes pasado, ha habido pocos avances y no se han producido más reuniones presenciales.

Trump había declarado que sus objetivos al iniciar la guerra eran destruir el programa nuclear de Irán, poner fin a su capacidad de atacar a sus vecinos y facilitar que los iraníes derrocaran a su gobierno.

Pero ninguno de esos objetivos se ha logrado hasta ahora; Irán sigue poseyendo más de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido con un nivel cercano al de armamento militar, además de misiles y drones con capacidad demostrada para alcanzar a sus vecinos.

Los gobernantes de Irán, que tuvieron que usar la fuerza para sofocar las protestas antigubernamentales a principios de año, no han enfrentado una oposición organizada desde que comenzó la guerra. Además, su recién descubierta capacidad para cerrar el estrecho les ha otorgado una ventaja adicional en las negociaciones.

Washington quiere que Teherán entregue el uranio y renuncie a un mayor enriquecimiento. Irán, por su parte, busca el levantamiento de las sanciones, reparaciones por los daños de guerra y el reconocimiento de su control sobre el estrecho.

El viaje de Trump a China, programado inicialmente para finales de marzo, fue pospuesto debido a la guerra en un momento en que Trump predecía un final rápido de la misma.

Al final, viajó con el estancamiento aún sin resolver, permitiendo que este empañara la primera visita de un presidente estadounidense en casi una década.

Estados Unidos espera convencer a China de “desempeñar un papel más activo para lograr que Irán desista de lo que está haciendo ahora y de lo que intenta hacer en el Golfo Pérsico”, dijo el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, a Fox News en una entrevista a bordo del Air Force One de camino a China.

“Les hemos dejado claro que cualquier apoyo a Irán sería, obviamente, perjudicial para nuestra relación”, complementó.