La Policía Federal de Brasil incautó aproximadamente 340 kilogramos de cocaína en el Puerto de Santos. La droga fue hallada durante una operación de inspección en un compartimento sumergido del casco de un buque atracado en la terminal portuaria de la ciudad, que tenía como destino Europa.
En la tarea participaron buzos de la fuerza policial, junto con miembros de la Armada brasileña, así como el apoyo del Servicio Federal de Ingresos y la Autoridad Portuaria de Santos.
Tras la retirada del material ilícito, la sustancia fue enviada a la sede de la Policía Federal en Santos, donde se inició una investigación policial para realizar los exámenes forenses necesarios y determinar a los autores, con el objetivo de identificar a los responsables del delito de tráfico internacional de drogas.




