/Agencia Reuters
El director ejecutivo de la refinería estadounidense Phillips 66, Mark Lashier, señaló que tomará tiempo para que los suministros de crudo se normalicen a través del estrecho de Ormuz, ya que persiste la incertidumbre sobre el regreso a una actividad naviera normal.
El tránsito por la vía marítima continúa de forma limitada, lo que alivia las preocupaciones inmediatas sobre el suministro y presiona a la baja los precios del crudo.
En tanto, las empresas energéticas monitorean con qué rapidez se normalizan los flujos de crudo, los inventarios y la actividad de transporte por mar.
Durante su intervención en una conferencia de JPMorgan, Lashier señaló que entre 90 y 100 millones de barriles de crudo permanecen atrapados en el estrecho, y que estos irán saliendo de forma progresiva con el tiempo.
“Creemos que la mayoría de los tanques en tierra están llenos antes de que el flujo de crudo pueda incrementarse de manera significativa. Hay que liberar espacio en esos tanques para poder colocar ese crudo, por lo que va a ser un proceso largo, lento y pausado”, afirmó Lashier.
Lashier destacó que el mercado se benefició de una respuesta eficiente ante la interrupción en el estrecho de Ormuz, lo cual, según indicó, ayudó a evitar que los precios del crudo alcanzaran los 200 dólares por barril.
Phillips 66 procesa principalmente crudo norteamericano, incluyendo variedades de Western Canadian Select, logrando operar sus refinerías a “tasas extraordinarias” durante el período de interrupción, añadió.
La compañía utilizó las exenciones de la Ley Jones (Jones Act) -las cuales permitieron a navíos no estadounidenses transportar mercancías en aguas de la nación norteamericana- para movilizar productos refinados hacia la Costa Oeste y crudo hacia la Costa Este, añadió.
Sin embargo, algunos de los factores que amortiguaron el mercado, como las liberaciones de la Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU. y los bajos inventarios en el centro de almacenamiento de Cushing, Oklahoma, fueron temporales, según lo planteado por Lashier.
“Creemos que va a haber un cambio estructural en lo que respecta al precio piso del crudo”, concluyó.




